22/04/2010
La actual tramitación de la Ordenanza municipal Anti-Botellón ha suscitado un debate al respecto a lo que ellos denominan "el botellón de pago", aludiendo a las molestias que producen para los vecinos la presencia de terrazas hasta altas horas de la madrugada. Algunos vecinos aluden a que "de cara a los vecinos, ese tipo de botellón es igual o más molesto que el de los jóvenes", y que no debe quedar fuera de la regulación por el hecho de que sea en establecimientos regulados o con otro perfil de cliente. "No podemos ser hipócritas y culpar sólo a los jóvenes" . Así, denuncian que existen terrazas con 60 y 70 personas reunidas pasadas las doce de la noche, durante todo el verano y sin ningún tipo de control sobre el ruido que emiten. Afirman que las risas, ruidos y demás molestias, impiden el descanso de los vecinos igual que cualquier otro tipo de concentración, pero denuncian que no se actúe contra esto por miedo a tocar un sector tan importante como el de la hostelería, que podría sufrir pérdidas si se rebajara la hora de cierre de las terrazas. Sin embargo, si nos atenemos al objetivo que busca la ordenanza que estos días se tramita sobre el botellón, el objetivo es garantizar la convivencia en los espacios públicos y el descanso de lso vecinos, por lo que perfectamente debería ser aplicable a situaciones que causen las mismas molestias a los vecinos que el botellón. Un tema que levanta polémica sin duda, y que será dificil de resolver a gusto de todos; ya que Llanes depende mayoritariamente del turismo y la hostelería, y una ordenanza que limite demasiado estos aspectos sería lo justo para los vecinos, pero una posible ruina para los hosteleros. |