Published On: Vie, Mar 17th, 2017

Llamazares exige a Javier Fernández la defensa pública del impuesto de sucesiones

 Advierte de que la campaña de mentira política va a por el conjunto de los impuestos, contra lo público y la política y después vendrán las privatizaciones//

Con la reforma pactada por PSOE y PP cinco hermanos no pagarían nada por una herencia de 1,5 millones de euros//

 17-03-2017 

Gaspar Llamazares, portavoz parlamentario de IU en la Junta General, demandó hoy a Javier Fernández, presidente del Principado, que defienda el impuesto de sucesiones públicamente, lo modifique en aquellas “mentiras” que generan malestar y luche contra el fraude y la corrupción que deslegitiman la política.

Llamazares realizó estas aseveraciones en la pregunta sobre qué medidas piensa adoptar su Gobierno para defender una financiación equitativa y suficiente de nuestra administración pública a través una política fiscal justa, especialmente mediante la explicación al conjunto de la ciudadanía de su importancia para la justicia social, la garantía de los servicios públicos y la lucha contra la desigualdad.

Llamazares advirtió al Secretario General del PSOE en Asturias de que la campaña que se está produciendo en estos momentos no va solo por el impuesto de sucesiones, sino por el conjunto de los impuestos, contra lo público y la política. Es más, a su juicio luego “vendrán las privatizaciones”.

Según Llamazares en la campaña “de la mentira política” se miente beneficiando a una minoría de la sociedad, utilizando una mentira creíble o postverdad. El dirigente exigió al Gobierno que “dé la talla”. La respuesta, a su juicio, no puede ser el silencio (porque el que calla otorga) ni la reducción (que da la razón por la mentira exagerada”. El portavoz de IU argumentó que el impuesto de sucesiones, de competencia nacional, es como sostiene el Tribunal Constitucional Alemán “el corazón de la democracia económica porque no solo contribuye a mantener los servicios públicos, sino que evita la acumulación de riqueza y de poder y evita la aristocracia del poder frente a la democracia” .

“En la práctica el patrimonio es el principal factor de desigualdad en el mundo y en Asturias”, reflexionó Llamazares. El patrimonio, recordó, significa diferencias entre el 10% que más tiene y el 10% de los que menos tienen de cientos de veces. Sin embargo, en la renta el 5% de la población en España acumula el 45% de la renta. “No es de extrañar que cualquier democracia en situaciones de crisis quiera mantener el impuesto de patrimonio y el de sucesiones”, dijo, para a continuación subrayar que, en España, por el contrario, se ha hecho una reforma del impuesto de patrimonio que significa que una pareja con un patrimonio de 1,5 millones de euros no pague ni un euro al estado.

Continuando con los ejemplos, Llamazares advirtió que antes de la reforma en Asturias, una familia como la suya, con cinco hermanos, no pagarían nada por heredar 750.000 euros. Con la modificación ya realizada en el presupuesto de 2017, esos cinco hermanos no pagarían nada por heredar un millón de euros y con la reforma pactada con el PP “no pagaríamos nada por heredar 1,5 millones de herencia”. ¿Es eso sostenible?,  se preguntó el portavoz de IU.

A juicio de Llamazares no es sostenible, porque no sostiene el estado social y no es sostenible la acumulación de riqueza y de poder en manos de una minoría.  “En Asturias un 80% de los asturianos han perdido poder adquisitivo durante la crisis, ¿a quién favorecemos?”, preguntó en alto. Para terminar aseguró que el impuesto lo pagan el 5% de la población asturiana. “Yo creo que entre trabajadores y clases medidas somos el 95% restante”, concluyó.

Por su parte, Javier Fernández aseguró que ha dado y seguirá dando la cara en defensa del impuesto de sucesiones después de que en los últimos meses se haya abierto una carrera absurda para eliminarlo. También explicó que no hay nada gratis en las prestaciones públicas, o se paga como consumidor o se pagan impuestos como ciudadanos y lamentó que no haya habido un debate serio y honesto sobre impuestos, lo que genera discursos cada vez más peligrosos con diecisiete mercados políticos y diecisiete élites económicas.