Published On: Mie, Feb 22nd, 2017

La brecha salarial

Mercedes Alcaraz Pancorbo

 22-02-2017

Mercedes Alcaraz Pancorbo 1Aunque pueda parecer un concepto reciente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce desde 1919 el derecho a la igualdad de remuneración para hombres y mujeres por un trabajo de igual valor. La Declaración de Filadelfia de 1944, que es parte de la Constitución de la OIT, establece que “todos los seres humanos, sin distinción de raza, credo o sexo tienen derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades.”

El art. 119 del Tratado de Roma de  1957, por el que se crea la entonces Comunidad Económica Europea, establecía, por primera vez el principio de no discriminación entre mujeres y hombres en el mercado laboral. Es un artículo que lejos de estar motivado por la preocupación de los padres del tratado (siempre son padres), por la desigualdad entre mujeres y hombres, pretendía evitar que, en un contexto de libre comercio, hubiera Estados que se beneficiaran de una ventaja competitiva pagando menos a las mujeres por el mismo trabajo que podían hacer hombres.

La Declaración de la OIT de 1998 relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo establece que todos los Estados miembros tienen la obligación de respetar, promover y cumplir los principios relativos a los derechos fundamentales, hayan ratificado o no los Convenios pertinentes. Estos derechos incluyen la eliminación de la discriminación en materia de empleo

La brecha salarial de género hace referencia a que con carácter general las mujeres perciben retribuciones en el mercado laboral inferiores a los hombres. Desde el año 2011, y a iniciativa de la Comisión Europea, se viene conmemorando el Día Europeo de la Igualdad Salarial con el objetivo de concienciar y sensibilizar sobre la persistencia de la brecha salarial de género, poniendo de manifiesto que las mujeres tienen que trabajar mucho más tiempo para ganar lo mismo que los hombres, se trata de una llamada de atención a la ciudadanía sobre esta grave discriminación de las mujeres en el ámbito laboral. En España este día se conmemora el 22 de febrero.

En España, según el último estudio de brecha salarial hecho por CCOO,  el salario anual de las mujeres debería incrementarse un 30 % para equipararse al de los hombres o, lo que es lo mismo, deberíamos trabajar 109 días más al año para cobrar el mismo sueldo que los hombres por igual trabajo o por un trabajo de igual valor.

La desigualdad salarial entre mujeres y hombres no es un hecho aislado, sino que forma parte de toda una estructura patriarcal que organiza no sólo los salarios sino también la orientación profesional, la categorización del empleo, la relevancia de unas ocupaciones sobre otras… además de los tiempos que se deben emplear al trabajo remunerado, el ocio, la familia, la amistad, el descanso y en definitiva todo. El sistema patriarcal se ha sostenido y apoyado hasta la actualidad en la división sexual del trabajo, utilizando a las mujeres dentro y fuera de los hogares según ha convenido. El menor salario de las mujeres está condicionado, principalmente, por la jornada a tiempo parcial.

El 27% de las mujeres asalariadas trabaja a tiempo parcial, frente al 8% de los hombres. Que además ganan una media de 338 euros más al año que ellas. Esta diferencia se amplía hasta los 3.276 euros en el caso de empleos a tiempo completo. Además, las mujeres que trabajan a tiempo parcial cobran un 26 % menos por hora que las que trabajan a jornada completa. Lo que conlleva menor salario y cotización y una mayor desprotección social en situaciones de desempleo y en las pensiones de jubilación.

Las mujeres ganan menos que los hombres, de media, tanto en la empresa pública como en la privada. A pesar de ello, la diferencia salarial es inferior en las empresas públicas, donde la ganancia media anual de las mujeres tendría que aumentar un 12% para llegar a la ganancia media masculina. En las empresas privadas el aumento tiene que ser del 40%.

Para CCOO, la lucha contra todas las discriminaciones de géne­ro laborales y sociales, que se visibilizan en la brecha salarial, debe ser una prioridad. Para ello se establecen las siguientes acciones:

– Es necesario un cambio del modelo productivo y actuar decididamente para eliminar la segregación laboral por razón de género.

– Es urgente contener el aumento de las brechas de desigualdad laboral para las trabajadoras. España ocupa uno de los lugares con mayores índices de desigualdad en las condiciones laborales y de discriminación salarial respecto al resto de países de la Unión Europea. Para impedir que las brechas de género sigan avanzando –además de fomentar el valor de las actividades feminizadas mediante la adopción de condiciones que mejoren la profesionalización y las condiciones labores– hay que crear empleo de calidad.

– Se debe impulsar la contratación indefinida a jornada completa desde el inicio a las mujeres, medida que no tuvo cabida en el RD Ley 3/2012 (reforma laboral de 2012), donde se estimula la contratación distinta a la indefinida regular mediante diferentes bonificaciones. CCOO sigue pidiendo la derogación de la reforma laboral al contener, entre otras medidas regresivas, elementos discrimi­natorios en el acceso de las mujeres al mercado laboral, que merman el principio de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

– Es necesario negociar planes de igualdad de calidad, basados en la reali­zación de diagnósticos objetivos, incidiendo en el análisis de las retribuciones, desglosadas por salario base y los diferentes complementos.

– Urge el desarrollo reglamentario del Título IV de la Ley de Igualdad, que permitirá a las partes negociadoras un conocimiento real de las situaciones de discriminación existentes, con especial incidencia en los sistemas retributivos en la empresa, de forma que pueda detectarse la brecha salarial con el fin de establecer los mecanismos de corrección necesarios