Published On: Lun, Sep 26th, 2016

Las urnas no importan

Ventanal

José Luis Poyal

26-09-2016

Poyal comentarioUna sociedad puede ser juzgada por la clase de políticos que produce. Así se expresaba Aristóteles hace 1400 años, y si fuese acertada tal reflexión, debiéramos convenir que por lo que afecta a nuestra sociedad no merece ni un aprobado raspado, ya que la clase política que ha escogido es la más irresponsable y en muchos casos culpable de anteponer personalismos, sillones, modus vivendi, al interés general.

Por muy legalmente que hayan sido elegidos en las urnas, cuatro personas –y ahora Pedro Sanchez- no pueden tener en sus manos el futuro inmediato de millones de ciudadanos. Una consulta reciente señalaba que el 88% de los españoles piden acuerdos entre los grandes partidos y gobernabilidad sin sobresaltos. Contra esa voluntad se ha impuesto la política del bloqueo , con argumentos escasamente democráticos, muy especialmente por el todavía Secretario General del PSOE, calificado por la prensa internacional como “político obstrucionista” y “Mr No”. Razones no faltan para tales valoraciones. Pedro Sánchez es el campeón del relativismo, de tal manera que al final no se sabe que piensa más allá de sus negaciones: no a los presupuestos, no a la reforma laboral aunque la UE la recomiende como modelo, no a la estabilidad, no a que el TC tenga capacidad para ejecutar sentencias, no a aislar a los soberanistas, no a la ley de Seguridad y a toda la legislación aprobada en la legislatura del PP.

Su reiterada respuesta es el discurso del “cambio”. Machaconamente la misma respuesta vacua repetida en tres legislaturas de Felipe González y dos de Rodríguez Zapatero, aferrándose al manido caso Bárcena cuando el TS imputa a Chaves y a Griñan,socialistas de pata negra y expresidentes de la Junta de Andalucía, por corrupción sistémica de cerca de mil millones de euros y ahora nos arrastra a celebrar las terceras elecciones si su “gobierno de progreso” no llega. Que sería peor

Un ejemplo más de que la política española ha dejado de pensar en el interés general para centrarse en el personal de unos cuantos mediocres políticos. La ciudadanía está ya convencida de que su voluntad expresada en las urnas se subordina a los intereses partidistas y de sus líderes. Solamente así puede entenderse este tiempo de limbo en la gobernanza del país.

Ahora mismo tal modo alcanza cotas de navajeo y conspiración, vale todo, incluso dar más importancia a los militantes que a los votantes. Todos los subterfugios sirven para el provecho personal

Según corran los vientos y den respuestas las urnas gallegas y vascas, se movilizará la partitocracia,convocando trampas saduceas de todo estilo: comites, primarias y hasta congresos. Pedro Sánchez espera dar la campanada con su alternativa de gobierno a cualquier precio para llegar a la Moncloa. Todos sus esfuerzos de ahora consisten en lograr sumar a sus 85 diputados los 71 de Podemos, 9 de ERC, 5 de PNV,8 de PDC y 2 de izquierda aberztale que le permitan llegar a la presidencia del Gobierno de España. Si este puzle es bueno para el país , no es cuestión