Published On: Jue, Jun 9th, 2016

La población de lobos de Asturias tiene sarna

Los trabajos de campo de control de fauna silvestre del FAPAS, detectan esta enfermedad en los cánidos salvajes//
lobo con sarna FAPAS 2

Ejemplar de lobo con claros síntomas de la enfermedad de la sarna. 

09-06-2016

“La población de lobos de Asturias tiene sarna” según ha advertido hoy la Fundación Para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas), que ha puesto de relieve que en el Principado “no hay estudios  científicos” ni “trabajos de campo que permitan conocer  cuál es el alcance” de estar enfermedad.

A través de un comunicado Fapas ha señalado que el Principado de Asturias, “no autoriza ningún trabajo de campo a  entidades externas como Fapas  cuyos datos e información no pueda manipular a su interés”. Fapas ha solicitado autorización hace ya más de un año para capturar y radio marcar algunos ejemplares de lobo para conocer mejor la dinámica de la población, tal como contempla el Plan de Manejo del Lobo en Asturias.

El objetivo de este trabajo  en el que colaboran Universidades y centros de investigación internacionales,   permitiría tener un mayor conocimiento de la especie y  valorar alternativas de gestión que permitan disminuir los daños de los lobos a la ganadería doméstica.

Sin embargo,  el trabajo de campo que Fapas lleva a cabo con el oso pardo en Asturias, además de furtivos, permite obtener  información de otras especies salvajes  que habitan en la región.

Es el caso del lobo,   donde con asiduidad son capturadas imágenes de ejemplares que presentan claros síntomas de estar afectados por la sarna, una enfermedad que afecta  a  la piel con la caída del pelo, pero que evidentemente debe de tener mayores repercusiones sobre la ecología y especialmente sobre el comportamiento de los ejemplares que sufren esta enfermedad.

La importancia de estas imágenes es alta, pues detecta ejemplares de lobo que pueden ser parte de la población de esta especie salvaje que más problemas genera   con  los ataques a ganado doméstico.  Es el caso en concreto de  la alta presencia de daños en entornos muy humanizados, donde hasta ahora no se producían estos ataques.

Fapas ha comprobado  con la instalación de las cámaras de seguimiento del oso pardo, que ejemplares de  lobo con sarna, se acercan a núcleos habitados en busca de alimento,  produciendo ataques incluso en perros domésticos entre las casas de los pueblos. Sin duda, nos encontramos antes un nuevo factor de riesgo de daños y de alteración social, ya que las personas se encuentran totalmente  sorprendidas de estos ataques en entornos humanos,  interpretando erróneamente que la población de lobos  ha de ser tan grande que incluso se adentran en los pueblos.

Lamentablemente, la Administración asturiana lleva a cabo una gestión ciega de la población de lobos, matando ejemplares indiscriminadamente. Ausente de cualquier información técnica, seria y rigurosa,  sin un rango de información científica que la permita  abordar la gestión del lobo con la eficacia suficiente como  para garantizar  la disminución de daños, situación que hasta la actualidad no ha conseguido.