Published On: Dom, Jun 19th, 2016

La pesca se va a juicio

La arbitraria política pesquera de Rajoy causa enormes daños económicos a los pescadores asturianos //

Vicente Bernaldo de Quirós
19-06-2016
Vicente Bernaldo 1   Que un juzgado de la Audiencia Nacional haya tenido que restablecer el sentido de la equidad en el reparto de los cupos de la xarda por el Gobierno de la nación y haya vuelto a los niveles anteriores para no perjudicar a Asturias, es un síntoma preocupante y evidente de que el Ejecutivo del Partido Popular utiliza la política pesquera para vender favores y obtener réditos electorales con su decisión. No es, además, la primera vez que el Ministerio de Agricultura sufre una derrota judicial por su manía inveterada de disponer a su antojo de una competencia que le da el Estado, pero no precisamente para discriminar a las comunidades autónomas.
Queda por confirmar por el Tribunal Supremo, al que el PP ha recurrido rápido como el rayo, que la caprichosa decisión del departamento de Isabel García Tejerina es nula de pleno derecho, pero todo parece indicar que lo fundamentado de la decisión de la Sala de lo Contencioso Administrativo será refrendado por el órgano superior, como ya ocurriera otras veces, porque no es la primera ocasión en que el reparto de la cuota de la xarda termina en los tribunales. Es decir, que ahí Tejerina sigue la estela estrepitosa de su antecesor, Miguel Arias Cañete.
La arbitraria política pesquera de Rajoy causa enormes daños económicos a los pescadores asturianos, que los partidos políticos de la región, con la excepción del PP, ya reclaman que se resarza a los damnificados y el Gobierno de Asturias (que esté presidido por un socialista puede estar en el origen de la inquina) ya ha demandado que no se penalice a los profesionales del mar que viven de la captura de un pescado que tiene amplia salida en los hogares y restaurantes de la región en tiempos, además, en los que la crisis ha golpeado al sector, con los mismos embates que una ola de fuerte marejada.
Las alegaciones del Ministerio de Agricultura (con el apellido Pesca) sobre las capturas de la xarda de la flota asturiana no solo han sido desestimadas por los jueces, sino que tratan de echar a la opinión pública en contra, ya que se refieren a la sobresaturación y, por su parte, los pequeños pescadores, que son los que mayor interés tienen en sanear sus cuentas con la pesca de la xarda, no tienen las condiciones suficientes para la sobreexplotación de esas costeras.
Lo curioso es que los armadores fuertes son los que, según indican los expertos en la materia, obtienen los mayores beneficios de este injusto sistema del reparto de cuotas. Luego vendrá en campaña electoral el presidente del Gobierno español a decir y reiterar su tradicional apoyo al sistema de extracción pesquera con menos recursos. Como es habitual en las políticas de nuestra derecha nacional, los más ricos son los que se llevan los beneficios, mientras que las embarcaciones de menos fuste son las que tienen que arriesgar sus vidas para que las redes muestren la más absoluta de las desnudeces. Y después dicen que el pescado es caro.