Published On: Lun, Oct 19th, 2015

Podemos pide que el nuevo director de RTPA abandere “un modelo plural”

 

La formación señala en un comunicado que “más de la mitad del presupuesto de RTPA va a empresas privadas, algo inusual en el conjunto de las televisiones autonómicas, donde rara vez alcanza un 20%”//

18-10-2015

El comunicado:

En pocas semanas, el pleno de la Junta General escogerá al director y a los integrantes del consejo de administración de RTPA tras tres años de eventualidad institucional. En este tiempo la toma de decisiones y la firma de contratos se ha llevado a cabo con un director en funciones, sin consejo de administración que lo controlara. Desde el Grupo Parlamentario de Podemos Asturies pensamos que Asturies necesita medios de comunicación en los que no exista miedo, ni a los despidos ni a las presiones del Gobierno de turno. La población necesita conocer en profundidad las cosas que no funcionan, las que debemos mejorar, y también poder sentirse orgullosa de las que ya lo hacen, que no son patrimonio de ningún partido ni son el efecto de la mera publicidad institucional. En nuestra tierra contamos con buenos profesionales, con programas de formación en el campo audiovisual, con recursos materiales y, lo más importante, con una ciudadanía que demanda información además de entretenimiento.

El año pasado, el PSOE y el PP pactaron una nueva ley para RTPA como intento de blindar ese consejo de administración y a su director bajo el control de esos dos partidos antes de las elecciones autonómicas de mayo. Nos opusimos a ese pacto y defendimos que el consejo debería estar conformado por representantes de la sociedad y no por cargos nombrados por el Parlamento. Impulsaremos en su momento las iniciativas legislativas oportunas para modificar esta ley. En cualquier caso, ahora la Junta tiene que acabar con la situación de interinidad y nombrar al director o directora general de RTPA. Esperamos que sea un buen profesional, que conozca la realidad asturiana y las necesidades del ente que deberá dirigir. Y, en ese sentido, habría que buscar en primer lugar entre los propios trabajadores de RTPA.

En cuanto al consejo de administración, no deben pesar los intereses partidistas, sino los conocimientos profesionales y los intereses de la ciudadanía. En nuestro caso, hemos puesto los dos representantes de Podemos Asturies en dicho consejo a disposición de la ciudadanía, por medio de un convocatoria pública cuyos resultados se harán públicos en los próximos días. Pero necesitamos algo más que nombramientos. Muchos de los problemas de RTPA se remontan a su puesta en marcha, hace casi ya diez años. El principal problema es que se fragua un modelo en el que se diluyen intencionalmente las diferencias entre lo público y lo privado, pero financiado con dinero de todos y todas. Sólo así se entiende que más de la mitad del presupuesto de RTPA vaya a empresas privadas, algo inusual en el conjunto de las televisiones autonómicas, donde rara vez alcanza un 20% el porcentaje del presupuesto destinado al sector privado. Desde Podemos Asturies apostamos por una RTPA que sea instrumento de promoción del sector audiovisual, pero en ningún caso eso debe servir para externalizar servicios básicos que deberían estar bajo el control público. Actualmente, de hecho, se desaprovechan recursos de los que dispone RTPA, como un plató de producción o una unidad móvil, por falta de personal para explotarlos.

Por otro lado, no se renueven los equipos mientras se pagan costosos ‘paracaídas dorados’ para directivos que atraviesan las puestas giratorias una vez que dejan su actividad. En los casos de los consejos de administración que históricamente han nombrado el PP y el PSOE, la situación es incluso peor: durante años se ha nombrado en esos consejos a cargos políticos sin ninguna relación con los medios de comunicación, que cobraban generosas dietas por asistencia a las reuniones de ese órgano.

Tampoco se renueva el convenio laboral, tras tres años de negociaciones, a pesar de que las retribuciones están congeladas, con un recorte del 10% aplicado desde 2010 y el incumplimiento grave de numerosos aspectos del convenio en aplicación. Y de aquí las constantes amenazas de suspender la ultraactividad del mismo en aplicación de la reforma laboral. Decenas de trabajadores y trabajadoras fueron despedidas o se vieron en la obligación de acudir a los tribunales, provocando una judicialización de las relaciones laborales, con numerosas sentencias contrarias a los gestores de RTPA.

No menos grave es la falta de fiscalización que hizo que la deuda situase a RTPA al borde del concurso de acreedores. Porque el presupuesto, que nació sobredimensionado al servicio de quienes crearon el ente, fue drásticamente recortado, pasando de 34 a 20 millones. La promesa de un sector audiovisual se convirtió en un eufemismo de cesión ilegal de trabajadores y trabajadoras. La precariedad laboral campa a sus anchas, sobre todo en las empresas auxiliares. Hasta el punto de que en algunas subcontratas no se respetan derechos básicos, como la igualdad de salarios entre hombres y mujeres o se producen despidos por ejercer el derecho de huelga.

Alertamos también sobre el arrinconamiento de la llingua asturiana, que sólo se mantiene en parrilla cuando las audiencias de los programas donde se utilizan son tan importantes que sería un escándalo suprimirlos.