Published On: Vie, Oct 2nd, 2015

“¿A qué están esperando, señores/as gobernantes?”

 

Carta de la Red Asturiana de Familias de Acogida de Refugiados, Bienvenidos Refugiados Asturias y Llanes con los Refugiados//

02-10-2015

La Red Asturiana de Acogida de Refugiados, integrada por más de 1.200 personas que se han ofrecido voluntarias para acoger, apoyar, acompañar, cuidar y asesorar a las personas refugiadas, junto a la plataforma Bienvenidos Refugiados Asturias y la agrupación Llanes con los Refugiados hacen público el siguiente comunicado “ante la persistente inacción de los gobiernos de España y Asturias ante la crisis humanitaria que están viviendo decenas de miles de personas”. Refugiados 1

¿A qué están esperando, señores/as gobernantes?

¿A qué están esperando, señores/as gobernantes? ¿Cuántas personas tienen que sufrir más condiciones indignas en su huida hacia un lugar seguro en el que vivir? ¿Cuántas personas más tienen que morir intentando llegar en pateras a Europa? La ciudadanía les ha dicho claramente que no aprueban sus políticas de cierre de fronteras que ha asesinado a más de 30.000 personas en los últimos años intentando llegar en barcazas a la Unión Europea y que ha condenado a miles de familias de Siria, Irak, Afganistán, Eritrea… a vivir un calvario para poner a salvo a sus bebés e hijos/as.

Sólo en Asturias más de 1.100 personas han ofrecido sus hogares, sus recursos, su tiempo, sus cuidados y sus conocimientos como profesionales para atender a estas personas. Dimos el paso a sabiendas de que es  deber del Estado cumplir su derecho al asilo, que son las administraciones públicas las que deben gestionar la acogida de estas personas. Pero ante su dejación de funciones, su inacción y ninguneo de la suerte de estas cientos de miles de vidas, la ciudadanía tomamos las riendas para romper con el discurso de regateo con las cuotas del gobierno de Rajoy, con las indignas declaraciones del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que comparó a los refugiados con “goteras”, con la pasividad de las administraciones autonómicas que escudadas en la inacción del gobierno central se han quedado en las declaraciones bienintencionadas en lugar de tomar la iniciativa política y comunicar a cuántas personas tienen capacidad de acoger, en vez de esperar a que les asignen, de nuevo, una “cuota”. La ciudadanía nos organizamos para decirles alto y claro: “No sólo sí que caben en nuestro país, sino que queremos darles la bienvenida; que aunque hayan sido tratados como alimañas, nosotros les reconocemos como humanos, reconocemos su dolor, su fortaleza, su ansia por seguir vivos y en paz”.

Todo eso queremos hacerles llegar y mientras, aquí seguimos esperando, con sus habitaciones listas, la comida en el plato, la solidaridad latente, mientras los televisores nos los siguen mostrando exhaustos, durmiendo al raso, cortándose con las concertinas de las vallas, atrapados en Hungría, en Marruecos, en Serbia, en Melilla. Como claman las madres de los desaparecidos en países como Colombia, “Los queremos vivos, libres y en paz”. Vivos. ¿Cuántos más hacen falta que mueran para que acaben con esta política de cierre asesina?. Libres.

Construir campos de concentración en los países de tránsito es una solución miserable para cualquier ser humano. En paz. Forzarles a tener que jugarse la vida en unas pateras precisamente para salvarla de los bombardeos es inaceptable. Bombardear las barcazas de pesca que usan para impedirles que puedan huir desde Libia, miserable. Exigimos el establecimiento de corredores humanitarios por los que estas personas puedan salir de sus países dignamente.

Las personas que nos hemos organizado en Red no somos un puñado de ingenuos desconocedores de la complejidad que conlleva un proceso de acogida o el compromiso que requiere el apoyo, la recuperación psicosocial que estas personas requieren, los mecanismos de integración… Todo lo contrario. Exigimos un plan de acogida global, a largo plazo e integrado por los mejores profesionales. Lo exigimos cuando nació esta Red,– antes de la famosa foto del niño Aylan–  y lo seguiremos haciendo. Pero mientras esto llega, también somos conscientes de que antes que dormir al raso, siempre será mejor un techo, y que antes que el hambre, un plato caliente. No se trata de paternalismo, de caridad, ni de buenismo. Se trata de humanidad. Por supuesto que exigimos justicia y que los Estados cumplan con su deber, pero también le exigimos al gobierno del Señor Javier Fernández que tome la iniciativa más allá de reuniones y de declaraciones intencionadas. Más allá de la cuota que establezca el gobierno central, ¿cuántas personas está en disposición Asturias de acoger? ¿Cómo se va a desarrollar el plan de acogida? ¿Qué presupuesto va a destinarse a este fin? ¿Quiénes van a ser los actores implicados? ¿Qué modelos de acogida se tienen como referentes? ¿Cuándo se van a explicar todos estos aspectos a la ciudadanía? ¿Qué planes de sensibilización para fomentar la convivencia y la solidaridad se van a desarrollar?

Desde la Red mostramos nuestra preocupación por el discurso interesado que están divulgando desde el gobierno central que diferencia entre refugiados e inmigrantes en situación administrativa irregular. A los primeros se les señala como los extranjeros con los que el Estado tiene deberes y a los segundos como los que no sólo no tienen derechos sino que hay que frenar. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a moverse y con todas ellas el Estado tiene deberes. No caigamos en la guerra de pobres contra pobres, de escala entre las víctimas de la desigualdad, de la criminalización de unos para proteger a otros. Muchos de los que son señalados como inmigrantes irregulares huyen de la guerra, de la pobreza que el colonialismo de los países ricos ha provocado, pero también de las consecuencias del cambio climático que estas mismas potencias han generado. La justicia y la legalidad internacional  los ampara a todos por igual.

Los queremos libres, vivos y en paz. Si ustedes son nuestros representantes, los gestores de lo público que nosotros hemos elegido, ¿a qué están esperando? Miles de niños y niñas han sido asesinados en estos países durante los últimos años. Hizo falta la foto de Aylan para que la comunidad internacional se movilizara. ¿Cuántos Aylan hacen falta para que se pongan manos a la obra? No somos ilusos, somos humanos. Exactamente tan humanos como las personas a las que le queremos dar la bienvenida.