Published On: Dom, Sep 13th, 2015

España se la juega en los próximos meses

Ventanal    

“Como acaba de escribir Antonio Miguel Carmona, otro socialista converso .”España no es un Estado plurinacional, sino una sola nación en un único Estado”//

José Luis Poyal

13-09-2015

Poyal comentarioEl tiempo político no se rige por parámetros estacionales. Su estabilidad o las turbulencias, están condicionadas tanto por las acciones de los gestores  políticos como por las conductas de los ciudadanos, siempre más propensos a dejarse llevar por las emociones que por la racionalidad.

Ahora hemos entrado en un periodo, más o menos coincidente con otoño, de castañas y adviento.  “Tempus fugit”, que decían los clásicos y que traducido en plan casposo, podría ser algo así,  preparaos para lo que se avecina.

Ha arrancado el curso político lleno de nubarrones y vientos de tormenta. Muy seriamente España se enfrenta en estos próximos meses a cuestiones de tanta envergadura que su resolución determinará su propia pervivencia tal como viene siendo aceptada: El independentismo; el populismo alocado; el órdago de quienes anuncian , como remedio, anular todo el conjunto legislativo que ha permitido salir de la mayor recesión, de la crisis más profunda originada por el estallido de la burbuja crediticia internacional; el desmantelamiento sistemático de los escasos restos de un sentimiento nacional, de un patriotismo democrático; la atmósfera de putrefacción generalizada por causa de la corrupción que alienta un tiempo de destrucción; y para colmar los riesgos el tener que asumir, junto a cuatro millones y medio de parados, en aras de la solidaridad y humanidad , la hospitalidad de previsibles decenas de miles de refugiados, cuya logística de atención ya ha comenzado a ser dardo electoral. Solo falta que aparezca un foco epidiemológico o que un gran petrolero se desparrame en algún punto sensible.

Sin retóricas de ninguna clase, España, los españoles, hemos entrado en una etapa llena de confusiones y retos. Los resultados del 27S, los que fuesen, serán el primer envite de una virulenta confrontación que podrá prolongarse más allá de las elecciones generales en el próximo Diciembre. En este tiempo , España se la juega. Se juega su gobierno, el modelo de Estado, la integridad territorial y hasta la propia identidad.

Las amenazas de reventar el sistema democrático y constitucional, tan laboriosamente conseguido y alabado desde fuera, no son especulaciones tremendistas y en las últimas horas se han prodigado con toda contundencia.

Frente a esta situación de cuasi golpismo civil tiene que producirse un revival de sentimientos ,sin tibiezas, donde prime el sentido común, la exigencia de un Estado de derecho, el convencimiento de que nuestra patria, como acaba de escribir Antonio Miguel Carmona, otro socialista converso .”España no es un Estado plurinacional, sino una sola nación en un único Estado”.

La manifestación populista de la Diada, tiene un indudable impacto mediático y visual, pero en definitiva sin valor legal alguno. La ocasión para decidir responsablemente la tendremos, todos, en las elecciones generales.

Algo más: ¿A qué espera el Gobierno de Rajoy para decir de forma oficial a los catalanes, como hizo Cameron a los escoceses, las consecuencias concretas, en todas las áreas, de su “desconexión” con España?