Published On: Dom, Abr 12th, 2015

Vísperas electorales

VENTANAL

“Conspiraciones, purgas y navajazos, más o menos mortales, en el estanque de pirañas que sugiere el mundo político”//

 José Luis Poyal

12-04-2015

Poyal comentarioPasadas las Pascuas, el tiempo de vísperas se ha echado encima, acelerando la agenda política de los que van a concurrir a las urnas, por lo tanto no debe extrañar encuentros y desencuentros, conspiraciones, purgas y navajazos, más o menos mortales, en el estanque de pirañas que sugiere el mundo político. En esta feria hay para todos. Rosa Díez se acerca al precipicio cuando falta poco más de un mes para las elecciones municipales y autonómicas. Hay quien afirma que UPyD ha entrado en proceso de disolución. Los chicos de Pablo Iglesias no terminan de concretar sus posibles alianzas y franquicias, mientras que Albert Rivera parece haber elegido, con imprudente antelación, el papel de fuerza resolutoria en las combinaciones que hagan falta ante la inevitable división del poder y el adiós al bipartidismo.

Desde Ferraz, Pedro Sánchez ha enviado recados a los barones, señalando como estrategia válida, meter el bisturí en todas las debilidades de los contrarios, para tapar en lo posible, el desfile de exdirigentes de la Junta de Andalucía por las dependencias del Tribunal Supremo, para explicar cómo fue posible que se repartieran, sin justificación legal, más de 3000 millones de euros, en ERES, cursos de formación y falsas subvenciones. Respecto al IU ni está ni se le espera y los partidos nacionalistas se prestan a poner en marcha todos los recursos propios de la tribu.

En cuanto al PP, algunos habrían anticipado que al igual que en Palermo, allá por 1282, las campanas capitalinas sonarían a llamada a la revuelta, con la misma peripecia que le sirvió a Giuseppe Verdi para su famosa ópera: “Víspera siciliana”. El escenario de la Junta Directiva Nacional, con medio millar de dirigentes, les parecía a ciertos jerifaltes, la ocasión propicia para exigir a Rajoy un golpe de timón  en su estrategia para el inminente momento electoral y cambios que incluirían sustituciones importantes en los órganos del partido y aún más en la composición del Gobierno. Confiaban en el éxito de su revuelta, apoyados por la ayuda de la crítica mediática, que en lugar de resaltar los éxitos de la recuperación económica y la estabilidad política, pone todo el énfasis en reprochar a Rajoy su supuesta lejanía de los ciudadanos por causa de una deficiente comunicación institucional.

No hubo “vísperas sicilianas” y los políticos de campanillas se arrugaron, enfundaron sables, porque  a Mariano Rajoy, a quien le falta empatía, tiene más tablas que todos ellos juntos, les respondió con el recuerdo de que la deslealtad no genera votos, sino todo lo contrario, y que los pulsos al poder generan derrotas.

Está reconocido que al Gobierno y también al PP, les ha faltado estrategia narrativa para los ciudadanos en general y a sus 10 millones de votantes en particular. Pero esta carencia que todavía puede aliviarse, no vale para minusvalorar los logros de Mariano Rajoy, que contra viento y marea ha conseguido superar la quiebra estatal que dejó Rodríguez Zapatero.

Hoy por hoy, Mariano Rajoy sigue representando la forma eficaz de dirigir el Gobierno de España y desde luego los oponentes que tiene delante, especialmente los de última hora, no ofrecen una mínima garantía para continuar el progreso económico y social, entre otros motivos porque carecen de la necesaria experiencia de gestión y muchas de sus propuestas rozan el disparate. Veremos  si el eslogan: “Trabajar. Hacer. Crecer “, sirve de revulsivo en esas vísperas.