Published On: Vie, Feb 6th, 2015

“Hace poco vi a mi gran amigo Bergoglio y puedo asegurar que le encontré muy feliz”

 

El luanquín Ángel Fernández Artime, Superior General de la Congregación Salesiana, conoció al Papa en Argentina y recuerda que uno de sus primeros destinos fue el colegio Santo Angel de Avilés//

“Me hice sacerdote gracias a una mujer que hacía turismo en Luanco” 

Afirma que el arreglo para el Tercer Mundo “tiene que llegar  por un reparto justo de las riquezas, de modo que si nos da –por ejemplo- petróleo que el Primer Mundo les pague con formación, infraestructuras y con industrialización, y no sólo a una clase dirigente que en ocasiones es corrupta”// 

Ángel Fern ández Artímez (Salesianos).

Ángel Fernández Artímez (Salesianos).

Peral

Luanco-06-02-2015

             El luanquín Ángel Fernández Artime,  flamante Rector Mayor  –o General Superior-  de los Salesianos, ha vuelto a su pueblo natal de Asturias estos días, para reencontrarse con sus padres, con sus familiares y amigos y con la gran comunidad salesiana que vive y trabaja en el Principado.

Junto con un matrimonio amigo, los profesores avilesinos María José y Domingo Mariño, nos recibe en su casa de las inmediaciones de la iglesia de la capital de Gozón. Si no nos lo toma a mal, tendríamos que decir que el nuevo Superior de los Salesianos tiene ‘pinta’ de actor de cine. Alto, agradable, simpático,  cercano y siempre sonriente.

-Los salesianos son de las congregaciones religiosas católicas más potentes del Mundo.

-Mire usted: después de los jesuitas, los salesianos formamos la Congregación religiosa católica más numerosa del mundo. Somos 15.000 sacerdotes y una familia salesiana que supera las 300.000 personas,  con obras educativas, religiosas  y sociales diseminadas por los cinco continentes.

-Usted, cuando hace unos meses se llevó a cabo la elección del nuevo Superior de los Salesianos a nivel mundial, no figuraba como favorito. ¿Cómo fue su designación?

-En total, éramos doscientos veintitrés capitulares a los que se les encomendó la tarea de elegir a nuestro Superior, que nosotros llamamos Rector Mayor. Estudiamos tras un tiempo de discernimiento y de oración, el perfil de la persona que necesitábamos para dirigir a nuestra Congregación en los tiempos actuales. Se hizo una votación de sondeo para ver qué candidatos se ajustaban mejor al perfil requerido y todos estábamos de acuerdo de que tenía que ser alguien cercano, afable, humano y con experiencia de gobierno en distintos continentes.

Y resultó que usted fue elegido.

-Sí, fui yo y le confieso que para mi fue una auténtica sorpresa, porque además salí elegido en la primera votación oficial, que siempre recordaré que se produjo en la mañana del 25 de marzo del año 2014.

-¿Cómo llegó a ser sacerdote?

-Gracias a una mujer que hacía turismo en Luanco. Esta señora entabló amistad con mi padre, que era pescador y luego con el resto de mi familia. Tenía yo entonces nueve años y ella insistía a mi padre que yo debía de estudiar. Mis padres le hicieron caso y por cuestiones económicas me fui a Cambados, donde comencé el bachillerato, que luego proseguí en León con los salesianos. Cuando terminaba los estudios yo tenía claro que quería ser médico o químico, pero al cabo de un tiempo un día que salí a la mar con mi padre, le dije de sopetón que quería ser salesiano. Mi padre lo aceptó y entonces me fui a la Universidad; más tarde hice el noviciado y tras varios años de estudio en Valladolid, en el año 1987 me ordené sacerdote.

Fernández con el Papa, su buen amigo Bergoglio (M. Salesianas).

Fernández con el Papa, su buen amigo Bergoglio (M. Salesianas).

-¿Recuerda sus primeros destinos?

-Claro que los recuerdo.  El primero fue en el Centro Don Bosco, de León y luego el colegio Santo Ángel de Avilés, donde le puedo asegurar que viví los mejores años de mi vida, tanto como sacerdote como profesor.

-Tras muchas idas y venidas, un buen día llega usted a Argentina.

-Sí, es cierto y allí llegué a ser Inspector General de los salesianos y allí conocí a mi gran amigo el Cardenal Bergoglio, el actual Papa Francisco.

¿Hace mucho tiempo que no le ve?

-¡Qué va! Hace muy poco y puedo asegurarle que le encontré muy feliz.

Una pregunta ¿por qué los salesianos siempre sitúan sus colegios en los extrarradios de las grandes o medianas ciudades?

-Porque seguimos la labor que inició nuestro fundador Don Bosco hace ahora doscientos años, en Turín. El recogía niños abandonados en las calles y se los llevaba a su casa, donde les atendía su madre. Luego les impartía clases, que él insistía en que tenían que ser clases de gran calidad. Nuestra misión es dar a los que menos tienen, la educación a la que tienen derecho y eso lo hacemos sin olvidarnos nunca de nuestra labor evangelizadora. Hoy, en 2015, tenemos en todo el Mundo 2.300 obras educativas y sociales diseminadas por todo el Mundo.

angel fernande artimez escanciando sidra (YT)

Escanciando sidra. (YT).

-¿Se está descristianizando el Mundo, don Ángel?

-El problema de la descristianización se plantea fundamentalmente en Europa, porque tenemos una sociedad muy hedonista. Sin embargo déjeme decirle que no hay que ser pesimistas. Yo, que por razón de mis cargos he tenido que viajar por los cinco continentes, observo con mucha esperanza que en toda África, el número de vocaciones religiosas y sacerdotales       es desbordante y allí hay actualmente 1.200 salesianos y por citarle otro país en otro continente, la India, en Asia, somos 3.000 salesianos.

-Apelando a su peregrinar por todo el Mundo, ¿le pregunto si hay, a su entender, solución para los gravísimos problemas que padece el llamado Tercer Mundo?

-El arreglo tiene que llegar  por un reparto justo de las riquezas, de modo y manera que si el Tercer Mundo, nos da –por ejemplo- petróleo que el Primer Mundo les pague con formación, con infraestructuras y con industrialización, de modo y manera que se pueda favorecer a toda la población y no solo a una clase dirigente que en ocasiones es corrupta. Yo he viajado por Asia y por África y al lado de grandes focos de miseria he visto mansiones y hoteles de super lujo y coches de la más alta gama del mercado.

Una última cuestión ¿cómo han tomado sus paisanos de Luanco su nombramiento?

-Le puedo asegurar que los que más felicitaciones recibieron por mi nombramiento fueron mis padre, aunque yo detecto que el pueblo está contento porque al fin y a la postre yo soy uno de ellos.