Published On: Sab, Dic 20th, 2014

Salvemos Cabana celebra la decisión del Principado sobre la mina de oro de Salave


La Plataforma gallega considera que el Gobierno asturiano ha actuado con responsabilidad al escuchar el clamor de la ciudadanía contra el proyecto de Asturgold//

20-12-2014

Salave 3 (CE).

La Plataforma gallega Salvemos Cabana celebra la decisión del Principado de no autorizar la explotación de la mina de oro de Salave y considera que el Gobierno asturiano “ha actuado con responsabilidad al escuchar el clamor de la ciudadanía contra el proyecto de Asturgold”. 

“Tal y como hizo público en el mes de agosto Salvemos Cabana, los informes presentados por parte de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) a los que tuvo acceso la asociación no dejaban lugar a dudas sobre la inviabilidad del proyecto, claramente inasumible desde el punto de vista ambiental”, señala esta plataforma en un comunicado.

“Por una parte, el organismo competente en materia de aguas ya dejaba claro entonces que la minera Asturgold no seleccionaba ninguna alternativa válida a la hora de paliar su impacto potencial sobre el dominio público hidráulico, y que en los lixiviados procedentes de una hipotética explotación minera en Salave existía el riesgo de altos niveles de acidez y presencia de sustancias peligrosas como arsénico, cobre, cromo, mercurio, níquel, plomo, selenio o zinc en concentraciones superiores a las legalmente autorizadas, y que podrían producirse una serie de impactos negativos sobre el recurso hídrico por el riesgo de vertidos o filtraciones procedentes de la planta de tratamiento”.

“Finalmente, la Comisión para asuntos medioambentales del Principado (CAMA) ha advertido numerosas deficiencias, tanto en los múltiples incumplimientos referidos a la legislación de aguas como en las insuficientes medidas correctoras sobre el dominio público hidráulico, la caracterización de lixiviados de las escombreras, la deficiente aplicación del modelo hidrogeológico utilizado por la empresa para predecir caudales en la explotación subterránea o la gestión del depósito de residuos mineros, con un riesgo evidente de movilización de contaminantes como arsénico, antimonio, cobalto o manganeso”.