Published On: Dom, Oct 12th, 2014

El caso Villa descorre una gran cortina de presuntas corrupciones en Asturias

 

El bombazo informativo de el diario El País sobre la fortuna del líder sindical minero del SOMA-UGT, levanta una marea de trapos sucios que involucran a empresarios, políticos y sindicalistas de la región

12-10-2014.-

El diario El País conmocionó Asturias esta semana con la noticia de que la Fiscalía Anticorrupción investiga al histórico dirigente del sindicato minero SOMA-UGT  José Ángel Fernández Villa, por haber ocultado a la Hacienda Pública 1,4 millones de euros. El bombazo informativo, repicado de inmediato por todos los medios informativos, tanto regionales como del Estado, ha servido a la vez, para descorrer la cortina de la corrupción en Asturias.  La noticia ha abierto una espita por la que han empezado a salir los trapos sucios y las corruptelas del establishment político, sindical y empresarial de la comunidad. Una marea que amenaza con poner patas arriba la reciente historia del Principado.

Villa en Cangas del Narcea (Foto F. ROBLES).

Villa en Cangas del Narcea (Foto F. ROBLES).

Ahora se ha iniciado una carrera por sacar a la luz oscuras operaciones relacionados con este personaje, pieza fundamental del socialismo y la política de la comunidad a lo largo de tres décadas.

La pregunta que ahora está en boca de todos es de dónde salieron los 1,4 millones de euros que Villa afloró a través de la amnistía fiscal. Las diligencias abiertas hace medio año por la Fiscalía Anticorrupción y que investiga la fiscal Carmen García Cerdá, parece ser la respuesta a este ‘enigma’, entre comillas, porque de alguna manera todos los medios han comenzando a atar cabos y a relacionar antiguos episodios de la política regional en los que, al menos, se intuyen algunas de las claves que pueden esclarecer este misterio.

Según El Confidencial, “la respuesta que dan al unísono quienes conocen bien al veterano dirigente de UGT en Asturias –mucho más que un líder minero: el auténtico hombre fuerte del socialismo asturiano durante más de un cuarto de siglo– no ofrece lugar a dudas: de los Fondos Mineros”.

Un viejo rival suyoen el sindicato y en el partido socialista, Antón Saavedra, lo describe de forma gráfica: “Lo de Villa es peccata minuta. En Asturias se ha robado durante años mediante mordidas de los fondos mineros, y la pena es que cuando comienza a salir la mierda ya no hay minería”. 

“Villa, un caudillo que quitaba y ponía presidentes” 

Como sostiene el periodista Xuan Cándano, martillo de corruptos en el Principado, nada se movía sin Villa: “Fue un caudillo en Asturias que quitaba y ponía presidentes del Principado, alcaldes, concejales y presidentes de la Caja de Ahorros. También directores de medios de comunicación, por supuesto los públicos, lo que explica el silencio de todos estos años sobre las actividades que le llevaron al enriquecimiento”. 

Las sospechas de Saavedra, ya jubilado, y de Cándano, no parecen fruto de su imaginación. El informe definitivo de la Sindicatura de Cuentas de Asturias sobre las ayudas a la minería del carbón ofrece un párrafo esclarecedor. “La gestión actual de las ayudas recibidas por los fondos mineros es poco eficiente(…) pues al no llevar una contabilidad de gastos con financiación afectada impide conocer de manera exacta y precisa la situación de las ayudas recibidas”. La Sindicatura de Cuentas pone un ejemplo.

En la fiesta de Rodiezmo (Foto FERNANDO ROBLES).

En la fiesta de Rodiezmo (Foto FERNANDO ROBLES).

En una de las partidas, por valor de 248,3 millones de euros, nada menos que 125,4 millones de euros se encuentran pendiente de ingreso “sin que haya existido certificación alguna de gastos incurridos”. Es decir, sin documentación que acredite el gasto. Con razón, Saavedra dice que lo de Fernández Villa es peccata minuta, teniendo en cuenta que los fondos mineros absorbieron en el periodo 1998-2005: 1.604 millones de euros, y otros 2.880 millones entre 2006 y 2012. En total, 4.484 millones en tres lustros.

Saavedra y la Sindicatura de Cuentas no son los únicos que cuestionan cómo se han gestionado los fondos mineros. La revista asturiana Atlántica XXII ha venido investigando desde hace tiempo los casos de corrupción. Y sus sospechas son algo más que fundadas.

Las revelaciones de Atlántica XXII 

La revista Atlántica XXII recoge en uno de sus últimos números que el presidente del Montepío de la Minería José Antonio Postigo, “disfruta de un lujoso chalet en Valladolid aledaño y casi gemelo al de Juan Antonio Fernández, el constructor del macrogeriátrico de Felechosa, la obra de 31 millones de euros que impulsó la mutualidad de los mineros gestionada por los sindicatos. Postigo, prejubilado de la mina, también tiene una vivienda en la Costa del Sol y otras propiedades en Mieres. Y lo que políticamente no es menos relevante: se le considera un delfín de Fernández Villa, ‘el capo’ de la minería asturiana desde que Felipe González descabalgara a la anterior dirección de UGT, ya que se negaba a desmantelar la minería asturiana”. 

Antón Saavedra recuerda una reunión en Moncloa en la que el expresidente del Gobierno, junto a Carlos Solchaga, por entonces ministro de Industria, le ofreció liquidar la minería a cambio de una fructífera carrera política. Los pozos se fueron cerrando, pero hacía falta mucho dinero y ese llegó, precisamente, de la mano de otro asturiano ilustre, el por entonces vicepresidente y ‘general-secretario’ del Partido Popular Francisco Álvarez-Cascos. 

Villa y Cascos siempre han hecho buenas migas, y eso puede explicar que el martes, cuando El País reveló la información, fuera el único dirigente quepusiera en duda la validez de la investigación de la Fiscalía Anticorrupción.  

El Montepío de Mineros 

La obra del macrogeriátrico de Felechosa no es un proyecto más. Supuso una inversión de 31 millones de euros pagada con los fondos mineros, y significó el despegue de la empresa constructora, que en 2010 facturaba catorce millones de euros. Sin embargo, siempre según Atlántica XXII, la empresa del vecino del presidente del Montepío de Mineros, Alcedo de los Caballeros, tenía dos empleados fijos en 2008 y facturaba apenas dos millones de euros.

Fernández Villa. (Foto: FERNANDO ROBLES).

Fernández Villa. (Foto: FERNANDO ROBLES).

El macrogeriátrico de mineros, que ahora se ha abierto a otras profesiones ante la falta de peticiones, no es el único proyecto faraónico por el que se han colado los fondos mineros (financiados en buena medida por la Unión Europea).

Hay quien recuerda que en una ocasión alguien preguntó por los alumnos mientras visitaba la Universidad de Mieres, un mastodóntico complejo que supuso un coste de 133 millones de euros con cargo a los Fondos Mineros, con capacidad para 6.000 alumnos, pero que en su pico más alto ha rondado los 1.500. El gran ‘padrino’ de la operación fue, como no, José Ángel Fernández Villa.

La influencia de Villa en la política asturiana ha sido tal que un testigo directo recuerda como, en una ocasión en que el exlíder de los mineros estaba hospitalizado en el sanatorio Adaro tras sufrir daños después de que le cayeran varias cajas de sidra en la espalda, aquello se convirtió en una romería para elegir al candidato socialista a presidente asturiano. El elegido desde el lecho del dolor fue Antonio Trevín, ahora diputado del PSOE en el Congreso. Su antecesor, Juan Luis Rodríguez-Vigil, que tuvo que dimitir por el llamado‘petromocho’, protagonizado por un falso intermediario francés que prometía una inversión saudí millonaria que nunca llegó, recuerda muy bien a Villa.. 

Hoy, Rodríguez-Vigil se ha distanciado del ‘capataz’ de los mineros, hasta el punto de que ha sido el único exdirigente socialista que ha dicho alto y claro que no le extrañaba lo que había pasado “conociendo al personaje y suscolaboradores“.

El actual presidente del Principado, Javier Fernández, igualmente, es hijo político de Fernández Villa, que lo aupó a la secretaría general del PSOE asturiano en el año 2000. El propio Villa, en un hecho insólito teniendo en cuenta que dice haberse jubilado, continúa siendo miembro del consejo de administración de Hunosa –encuadrada en la SEPI–  en representación del Parlamento asturiano. 

La sombra de la corrupción asturiana tuvo uno de sus hitos cuando varios directivos de la mítica mina La Camocha –donde se fundaron las primeras comisiones obreras– fueron juzgados por producir carbón virtual. O lo que es lo mismo, en lugar de extraerlo del subsuelo, compraron 98.686 toneladas en países de fuera de la UE para poder cobrar las subvenciones una vez que desembarcaban la mercancía en el puerto de Gijón. Entre los encausados,Víctor Zapico, exconsejero de Industria de Asturias, además de apoderado de La Camocha, y muy cercano a Fernández Villa. No parece casualidad, por lo tanto, que el expresidente asturiano Rodríguez-Vigil haya dicho en La Nueva España que “si miramos a sus colaboradores, veremos a algunos camino de La Camocha”

El hijo de Villa, con un contrato blindado 

Según publicaban ayer distintos medios, entre ellos el diario El Comercio, Rolando Fernández, hijo de José Ángel Fernández Villa, “disfrutó de un contrato de 50.000 euros brutos al año y un blindaje por despido de unos 80.000 euros como gerente del geriátrico que el Montepío de la Minería tiene en Felechosa, siendo presidente del equipamiento José Antonio Postigo, mano derecha de Villa”.

Según este mismo diarios, este no fue un caso aislado. Según informó la TPA, “existen al menos cinco contratos de este tipo entre familiares y allegados de Postigo, quien dejó el cargo el pasado mes de junio, siendo sustituido por Juan José Pulgar. Éste redujo los salarios de estos cinco colaboradores entre un 10 y un 15 % y destituyó a Rolando Fernández como gerente, dados los malos resultados económicos de la residencia, aunque le ofreció el puesto de supervisor. El hijo de Villa comunicó entonces su baja laboral por motivos de salud”.

“Rumores siempre hubo muchos”

“Rumores, sí. Rumores siempre hubo, pero supo escenificar perfectamente su indignación con Laudelino Campelo cuando le acusó de ser conocedor de la extorsión a una empresa  de la que su por entonces hombre de confianza había sido acusado”, señala el periodista Vicente Bernaldo de Quirós en un artículo de AsturiasHoy, en el que el veterano periodista, profundo conocedor de la realidad social de Asturias, señala que nunca se creyó que fuera confidente de la policía política del franquismo, “no porque no pudiese ser verdad, sino porque las fuentes Gómez Fouz y Antón Saavedra tienen muy poca credibilidad. El primero por ser un fanático admirador del torturador Claudio Ramos Tejedor, del que llegó a declarar que no dio casi ni una bofetada; y el segundo porque su mutua hostilidad y animadversión personal por haberle descabalgado de la dirección del SOMA le sitúan en una posición demasiado subjetiva. Además, un tipo como José Ángel Fernández Villa que hacía y deshacía a su antojo en esta región y deja montones de cadáveres en los armarios es un blanco lógico para las acusaciones más disparatadas, incluso haber asesinado a Nino Bravo”.

“Desquició a Pedro de Silva”

“Cacique si que lo es (bueno lo era, porque dado su estado hay que utilizar el pasado). Desquició a Pedro de Silva y se enfadó con él cuando no quiso continuar siendo su títere”, añade Bernaldo de Quirós.

“Vetaba nombramientos de consejeros y directores generales y era el dedo de Villa el que designaba a los alcaldes cuando el PSOE mandaba de verdad y tenía mayorías absolutas. Llegó a proponer a Manuel Menéndez como presidente de la Caja de Ahorros pactando con el PP para hacerle la puñeta a Vicente Álvarez Areces, entonces alcalde de Gijón, pero con gran influencia en la entidad financiera, por ser el ayuntamiento de esa ciudad institución fundadora. Los directores de los medios de comunicación estaban acojonados con sus invectivas y más de uno fue depuesto por la larga mano de Josiangel. A su lado, Carlos Fabra, el delincuente de Castellón, una hermanita de la caridad”.